[1] Y habló Moisés a los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado:
[2] Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o jurare juramento, ligando su alma con obligación, no contaminará su palabra: conforme a todo lo que salió por su boca, hará.
[3] Mas la mujer cuando hiciere voto a Jehová, y se ligare con obligación en casa de su padre en su mocedad;
[4] Si su padre oyere su voto, y la obligación con que ligó su alma, y su padre callare a él, todos los votos de ella serán firmes, y toda obligación, con que hubiere obligado su alma, será firme:
[5] Mas si su padre lo vedare el día que oyere todos sus votos, y sus ataduras con que ella hubiere ligado su alma, no serán firmes, y Jehová la perdonará, por cuanto su padre lo vedó.
[6] Empero si fuere casada, e hiciere votos, o pronunciare de sus labios cosa con que obligue su alma;
[7] Si su marido lo oyere, y cuando lo oyere, callare a ello, los votos de ella serán firmes, y la atadura con que ligó su alma, será firme.
[8] Mas si cuando su marido lo oyó, lo vedó, entonces el voto que ella hizo, y lo que pronunció de sus labios con que ató su alma, será ninguno, y Jehová la perdonará.
[9] Empero todo voto de viuda, o repudiada, con que ligare su alma, será firme.
[10] Mas si lo hubiere hecho en casa de su marido, y hubiere ligado su alma con obligación de juramento;
[11] Si su marido oyó, y calló a ello, y no lo vedó, entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, será firme.
[12] Mas si su marido los anuló el día que los oyó, todo lo que salió de sus labios, cuanto a sus votos, y cuanto a la obligación de su alma, será ninguno, su marido los anuló, y Jehová la perdonará.
[13] Todo voto, o todo juramento de obligación para afligir el alma, su marido lo confirmará, o su marido lo anulará.
[14] Empero si su marido callare a ello de día en día, entonces confirmó todos sus votos, y todas las obligaciones, que están sobre ella; confirmólas, por cuanto calló a ello, el día que lo oyó.
[15] Mas si las anulare después que las oyó, entonces él llevará el pecado de ella.
[16] Estas son las ordenanzas que Jehová mandó a Moisés para entre el varón y su mujer, y entre el padre y su hija en su mocedad en casa de su padre.