[1] Carga del valle de la visión: ¿Qué has ahora, que toda tú te has subido sobre los tejados?
[2] Llena de alborotos, ciudad turbulenta, ciudad alegre. Tus muertos, no muertos a cuchillo, ni muertos en guerra.
[3] Todos tus príncipes juntos huyeron del arco: fueron atados. Todos los que en ti se hallaron, fueron atados juntamente: lejos se habían huido.
[4] Por esto dije: Dejádme; lloraré amargamente: no os trabajéis por consolarme de la destrucción de la hija de mi pueblo.
[5] Porque día de alboroto, y de huella, y de fatiga por el Señor Jehová de los ejércitos es enviado en el valle de la visión, para derribar al muro, y dar grita al monte.
[6] También Elam tomó aljaba en carro de hombres, y de caballeros; y Cir descubrió escudo.
[7] Y acaeció que tus hermosos valles fueron llenos de carros; y soldados pusieron de hecho sus haces a la puerta.
[8] Y desnudó la cobertura de Judá, y miraste en aquel día hacia la casa de armas del bosque.
[9] Y visteis las roturas de la ciudad de David, que se multiplicaron; y juntasteis las aguas de la pesquera de abajo.
[10] Y contasteis las casas de Jerusalem; y derribasteis casas para fortalecer el muro.
[11] E hicisteis foso entre los dos muros con las aguas de la pesquera vieja; y no tuvisteis respeto al que la hizo, ni mirasteis de lejos al que la labró.
[12] Por tanto el Señor Jehová de los ejércitos llamó en este día a llanto y a endechas, a mesar y a vestir saco.
[13] Y veis aquí gozo y alegría, matando vacas, y degollando ovejas, comer carne, y beber vino: comer y beber, que mañana moriremos.
[14] Esto fue revelado a mis oídos de parte de Jehová de los ejércitos: Que este pecado no os será perdonado hasta que muráis, dice el Señor Jehová de los ejércitos.
[15] ¶ Jehová de los ejércitos dice así: Vé, entra a este tesorero, a Sobna el mayordomo:
[16] ¿Qué tienes tú aquí? ¿o a quién tienes tú aquí que labraste para ti aquí sepulcro, como el que labra en lugar alto su sepultura, o el que esculpe en peñasco morada para sí?
[17] He aquí que Jehová te trasporta de traspuesta de varón, y cubriendo te cubrirá.
[18] Arrojarte ha rodando, como a bola por tierra larga de términos: allá morirás, y allá fenecerán los carros de tu gloria, vergüenza de la casa de tu señor.
[19] Y alanzarte he de tu lugar, y de tu asiento te rempujaré.
[20] Y será, que en aquel día llamaré a mi siervo Eliacim, hijo de Elcías;
[21] Y vestirle he de tus vestiduras; y fortalecerle he con tu talabarte; y entregaré en sus manos tu potestad; y será padre al morador de Jerusalem, y a la casa de Judá.
[22] Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; y abrirá, y nadie cerrará: cerrará, y nadie abrirá.
[23] E hincarle he como clavo en lugar firme; y será por asiento de honra a la casa de su padre.
[24] Y colgarán de él toda la honra de la casa de su padre, los hijos, y los nietos, todos los vasos menores desde los vasos de beber hasta todos los instrumentos de música.
[25] En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, el clavo hincado en lugar firme será quitado, y será quebrado, y caerá; y la carga que sobre él se puso se echará a perder; porque Jehová habló.