[1] ¿Hasta cuándo, Jehová, me olvidarás, para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
[2] ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma? ¿ansia en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
[3] Mira, óyeme, Jehová, Dios mío: alumbra mis ojos, porque no duerma de muerte.
[4] Porque no diga mi enemigo: Vencíle: mis enemigos se alegrarán, si yo resbalare.
[5] Mas yo en tu misericordia he confiado: alegrarse ha mi corazón en tu salud. Cantaré a Jehová; porque me ha hecho bien.
[6]