[2] Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti.
[2] ---
[3] ¿Quién es el que oscurece el consejo sin sabiduría? Por tanto yo denunciaba lo que no entendía; cosas que me eran ocultas, y que no las sabía.
[3] ---
[4] Oye ahora, y hablaré: preguntarte he y harásme saber.
[4] ---
[5] De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven.
[5] ---
[6] Por tanto yo me condeno a mí mismo, y me arrepiento en polvo y ceniza.
[6] ---
[7] ¶ Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras a Job, Jehová dijo a Elifaz Temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros, porque no habéis hablado por mí lo recto, como mi siervo Job.
[7] ---
[8] Ahora pues tomáos siete becerros, y siete carneros, y andád a mi siervo Job, y ofrecéd holocausto por vosotros: y mi siervo Job orará por vosotros; porque por su respeto solamente no os trataré afrentosamente, por cuanto no habéis hablado por mí rectamente, como mi siervo Job.
[8] ---
[9] Y fueron Elifaz Temanita, y Baldad Sujita, y Sofar Naamatita, e hicieron como Jehová les dijo; y Jehová tuvo respeto a Job.
[9] ---
[10] ¶ Y tornó Jehová la aflicción de Job orando él por sus amigos; y aumentó con él doble todas las cosas que habían sido de Job.
[10] ---
[11] Y vinieron a él todos sus hermanos, y todas sus hermanas, y todos los que primero le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y condoleciéronse de él, y consoláronle de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él; y cada uno de ellos le dio una oveja, y una joya de oro.
[11] ---
[12] Y Jehová bendijo a la postrimería de Job, más que a su principio; porque tuvo catorce mil ovejas, y seis mil camellos, y mil yuntas de bueyes, y mil asnas.
[12] ---
[13] Y tuvo siete hijos y tres hijas;
[13] ---
[14] Y llamó el nombre de la una Jemima, y el nombre de la segunda Cesia, y el nombre de la tercera Keren-hapuc.
[14] ---
[15] Y no se hallaron mujeres tan hermosas como las hijas de Job, en toda la tierra; y dióles su padre herencia entre sus hermanos.
[15] ---
[16] Y después de esto vivió Job ciento y cuarenta años, y vio a sus hijos, y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.